
Aristóteles dijo, y es cosa verdadera,
que el hombre por dos cosas trabaja: la primera,
por el sustentamiento, y la segunda era
por sonseguir unión con hembra placentera.
Si lo dijera yo, se podría tachar,
mas lo dice un filósofo, no se me ha de culpar.
De lo que dice el sabio no debemos dudar,
pues con hechos se prueba su sabio razonar.
Que dice verdad el sabio claramente se prueba;
hombres, aves y bestias, todo animal de cueva
desea, por natura, siempre compaña nueva
y mucho más el hombre que otro ser que se mueva.
Digo que más el hombre, pues otras criaturas
tan sólo en una época se juntan, por natura;
el hombre, en todo tiempo, sin seso y sin mesura,
siempre que quiere y puede hacer esa locura.
Prefiere el fuego estar guardado entre ceniza,
pues antes se consume cuanto más se le atiza;
el hombre, cuando peca, bien ve que se desliza,
mas por naturaleza, en el mal profundiza.
Yo, como soy humano y, por tal, pecador,
sentí por las mujeres, a veces, gran amor.
Que probemos las cosas no siempre es lo peor;
el bien y el mal sabed y escoged lo mejor.
Este es un texto muy conocido del Libro de Buen Amor, casi al principio del mismo. En él, el Arcipreste intenta justificar su amor por las mujeres y, en el fondo, el sentido del buen amor. Un texto clave en la interpretación del libro.
Me parece muy interesante por lo que tiene de texto retórico- argumentativo. Me explico. Ya hemos visto cómo estos autores medievales cultos siguen casi al pie de la letra los manuales de composición retórica de la época, muy preocupados por la idea de demostración de las ideas que se iban desarrollando. Y como es otros que hemos visto, ocurre en este texto.
Toda argumentación pretende convencer de una idea, que se llama tesis. A tal fin, el autor utiliza distintos argumentos que dan fuerza a esa tesis, o que niegan las ideas contraria. Todo esto se ve claramente en este ejemplo, donde el Arcipreste, con toda su retórica, nos está convenciendo de que merece la pena amar a las mujeres, que merece la pena incluso pecar por ellas, que no tiene más remedio, y que incluso es bueno que así sea, porque así lo habremos probado, y "que probemos las cosas no siempre es lo peor", como dice al final.
Lo que os pido en esta entrada es que leáis con atención el texto y me expliquéis alguno de los argumentos que ha empleado el Arcipreste. Unos proceden de la cultura que como hombre cultivado tenía, otros proceden de la observación directa de la realidad, otros son más literarios, etc.
